Encuentro crediticio

Encuentro crediticio

San Juan– la plana mayor del Gobierno y la casa acreditadora Moody’s Investors Service se reunieron ayer en Nueva York para discutir en detalle el plan fiscal y económico de Puerto Rico.

El encuentro del miércoles pasada entre la cúpula del gobierno local y Moody’s tuvo unas dos horas y media de duración y fue el segundo con esa firma en menos de una semana.

La secretaria de Hacienda, Melba Acosta Febo, al igual que La Fortaleza, aseguraron que la reunión con Moody’s “fue un seguimiento” al encuentro que el equipo fiscal de Puerto Rico tuvo la semana pasada en Nueva York. Entonces, el equipo fiscal también se reunió con las casas acreditadoras Fitch Ratings y Standard & Poor’s.

Acosta Febo, el gobernador Alejandro García Padilla, los presidentes legislativos Eduardo Bathia y Jaime Perelló, el secretario de Desarrollo Económico, Alberto Bacó Bagué, y el equipo fiscal de la administración, acudieron a la reunión.

García Padilla decidió integrarse a la reunión de ayer porque coincidía con su asistencia a eventos oficiales en la ciudad de Nueva York, según La Fortaleza y este habría pedido a Bathia y Perelló que le acompañaran.

“Fue una excelente reunión”, dijo García Padilla. “En ella reafirmamos nuestro compromiso de atender los retos que enfrenta Puerto Rico y tuvimos la oportunidad de exponer nuestro plan económico y fiscal y las medidas que junto a Cámara y Senado hemos tomado para atender la situación”.

“Continuamos enfocados en tomar las acciones necesarias para sacar a Puerto Rico de la delicada situación en que lo encontramos”, reiteró el mandatario.

Sin embargo, la visita no evitó que Moody’s no evitó ayer que esa casa acreditadora advirtiera al mercado que a Puerto Rico se le está reduciendo su capacidad de cuadrar su presupuesto tomando prestado.

Ese riesgo, según Moody’s había sido “modesto”, pero ahora parece ir en ascenso a raíz de una posible alza en las tasas de interés, pero sobre todo, luego de que Puerto Rico tomara prestado a corto plazo a cambio de comprometerse a pagar altas penalidades.

Eso dijo Moody’s ayer al dejar entrever que si Puerto Rico no puede refinanciar su deuda, la posición liquidez del Gobierno para cubrir los servicios de seguridad, educación y salud, entre otros, podría tornarse “severamente tensa”.

La observación de la casa acreditadora es particularmente importante porque por casi 14 años, Puerto Rico ha pagado servicios como Mi Salud o ha cubierto las operaciones de la rama Judicial tomando prestado.

Mientras los analistas de Moody’s conversaban de economía, recaudos y financiamiento con la plan mayor del gobierno local, la casa acreditadora le recordaba al mercado que ciertos bonos de Puerto Rico se han traficado recientemente a niveles poco antes vistos.

Fuentes de este diario aseguran, por otro lado, que la reunión de García Padilla y su equipo se produjo a instancias de la casa acreditadora. Moody’s es considerada como la más exigente entre las firmas que evalúan los perfiles crediticios de miles de emisores de deuda gubernamentales y privados en todo el mundo.

Panorama Hispano inquirió a Moody’s sobre el particular, pero un portavoz indicó a este diario que la firma no ofrece información acerca de las reuniones confidenciales que sostienen con emisores de deuda.

Según Acosta, en ambos encuentros, los recaudos del fisco y los mecanismos de financiamiento para cuadrar el presupuesto fueron temas centrales.

Ayer, a pedidos de Moody’s, se discutió el componente económico del plan gubernamental lo que habría motivado la presencia de Bacó Bagué, dijo la funcionaria. En el encuentro el liderato ejecutivo y legislativo hizo un compromiso de comenzar a trabajar con la reforma al Sistema de Retiro para Maestros, otro de los temas que pesa sobre la clasificación crediticia de la Isla.

A preguntas de este diario en torno al informe, Acosta Febo dijo no sentirse sorprendida.

En su lugar, la funcionaria explicó que supo que Moody’s se aprestaba a publicar una actualización de la situación de la Isla y el comportamiento de los mercados durante la visita que hizo a Nueva York la semana pasada.

Contrario a otros reportes, el documento de Moody’s divulgado ayer es escueto y bastante técnico. La firma hizo hincapié en conceptos particulares como el “desproporcionado” diferencial entre los bonos de Puerto Rico y aquellos de mejor clasificación.

Pero sobre todo, la firma dejó claro que ciertos bonos de Puerto Rico se han cotizado en niveles (tan altos como 10%) “que no se ven con frecuencia para un valor municipal con grado de inversión en el todavía históricamente bajo ambiente de tasas de interés”,

“Es un informe que expone los retos de haber tomado unos financiamientos. Lo sabemos, pero tenemos una estrategia para atender la situación”, aceptó Acosta Febo.

el salvavidas de Cofina

Y eso, según la funcionaria, fue lo que el equipo fiscal buscó reiterar ayer cuando discutió con Moody’s el alcance de la nueva propuesta del Gobierno. El plan consiste en emitir unos $2,000 millones adicionales utilizando como salvavidas a la Corporación del Impuesto a la Venta y Uso (Cofina).

“No tenemos una situación de liquidez. Nosotros tenemos liquidez con bancos privados de Puerto Rico y afuera, iremos al mercado cuando las condiciones mejoren”, dijo la funcionaria.

El plan del Gobierno descansa en un proyecto de ley radicado ayer y que aumentaría a 3.5% el dinero que se envía del IVU al Fondo de Interés Apremiante (FIA) y que su vez, nutre la Corporación para el Financiamiento del Impuesto a la Venta (Cofina).

Al presente, el 2.75% del impuesto al consumo se dedica al repago de los bonos Cofina.

Una vez el proyecto se convierta en ley, 58 centavos de cada dólar que pagan los consumidores en IVU irán para pagar deuda, en lugar de permanecer en el Fondo General para pagar por servicios de salud, seguridad o educación.

Acosta Febo aseguró que el gobierno no tiene urgencia en acudir a los mercados, debido a que las notas privadas con entidades como RBC y Barclays le han dado aire suficiente al fisco hasta entrado el 2014.

Sin embargo, Acosta Febo reconoció que Puerto Rico necesita refinanciar unos $1,223 millones en deudas incurridas por la administración de Luis Fortuño, así como emitir deuda por otros $820 millones para cuadrar los números del presupuesto vigente.

La mayor parte de ese dinero iría a devolverle al BGF, el dinero que ese agente fiscal ha puesto cuando distintas agencias de gobierno se han quedado cortas de dinero.

Y con suerte y en principio, unos $100 millones de lo que se tome prestado iría a inversión en obra pública.

Según Acosta Febo, emitir deuda a través de Cofina sería más costo efectivo porque esta es la corporación pública con la mejor clasificación crediticia que tiene Puerto Rico.

Como resultado, emitir deuda pagadera con el IVU resultaría en ahorros de entre $66 millones y $132 millones por cada $1,000 millones en nueva deuda a emitirse.

“Utilizar Cofina no tendrá un efecto negativo en el Fondo General, ya que los recaudos del IVU destinados a Cofina serían balanceados por una reducción equivalente en el servicio de deuda con cargo al Fondo General”, dijo por su parte el presidente interino del BGF, José V. Pagán.