Valor de la ONU

Valor de la ONU

Los recientes comentarios del presidente-electo Donald Trump en torno a los dirigentes de las Naciones Unidas ignoran los preceptos de las dos teorías más importantes de las Relaciones Internaciones: Realismo y Liberalismo.

En un mensaje de twitter dijo: las Naciones Unidas es un club de la gente que le gusta tener un buen momento. Luego, criticando la posición del Consejo de Seguridad de la ONU con relación al voto que condenó la construcción de viviendas israelitas en la parte occidental de Jerusalén, sostuvo que “desde enero 20, las cosas serán diferentes”.

A pesar de que la escuela del Realismo reconoce a las organizaciones internacionales como elementos importantes en la resolución de conflictos mundiales, no considera que son fundamentales.

 

Para esta escuela, los Estados soberanos siguen siendo los actores principales, las entidades que resuelven conflictos internos a partir de sus propias necesidades, especialmente en base a criterios de seguridad nacional.

En este sentido, las organizaciones internacionales, como la Organización de las Naciones Unidas (ONU), no son actores fundamentales en la resolución de conflictos mundiales. Por el contrario, estas organizaciones son tratadas como establecimientos físicos que permiten la reunión de los dirigentes políticos, especialmente de los países más poderosos, quienes discuten, resuelven y evitan una catástrofe bélica mayor.

Sin embargo, la escuela del Liberalismo otorga a las organizaciones internacionales un papel más preponderante en el momento de resolver los conflictos mundiales.

Para su padre ideológico, Emanuel Kant, y para quienes profesan los preceptos del Liberalismo, las organizaciones internacionales son baluartes importantísimas en la búsqueda de la paz mundial.

Precisamente la Organización de las Naciones Unidas se fundó en 1945 con el fin de crear paz en el mundo y evitar otra guerra mundial.

En este sentido la ONU no solamente es un fórum, sino el pilar fundamental para evitar una catástrofe mundial como la Primera y la Segunda Guerra Mundial. Y los líderes políticos y las personas que trabajan dentro de la ONU –como de otras organizaciones internacionales— son su parte intrínseca y esencia que evitan la guerra a través de métodos pacíficos.

Así, tanto teoristas y practicantes del realismo y el liberalismo consideran a las organizaciones internacionales –el segundo más que le primero— elementos importantes en la resolución de conflictos mundiales.

Ahora bien, sostener que los dirigentes políticos mundiales que se movilizan en el interior de estas organizaciones están “pasando su tiempo” es un insulto a la historia y a todas las personas –realistas y liberales— creyentes en su utilidad y beneficios.

El presidente-electo de Estados Unidos tiene que portarse a su altura y mostrar liderazgo en el mundo y no guiarse por la provocación.

Humberto Caspa, Ph.D., es profesor e investigador de Economics On The Move.             E-mail: hcletters@yahoo.com