Canadá toma medidas ante Trump; reduce su dependencia de EU

Canadá toma medidas ante Trump; reduce su dependencia de EU

Justin et Brian Gallant, le chef du Parti libéral du nouveau-Brunswick, font un arrêt dans un Tim Hortons à Moncton 23 août 2014.

Trudeau ha ordenado a su gabinete distanciarse de las políticas internacionales de su socio

TORONTO, CANADÁ (10/JUN/2017).- Canadá ha empezado a reaccionar al creciente aislacionismo de su principal aliado, Estados Unidos, con una serie de políticas destinadas a disminuir su dependencia de Washington y a llenar el vacío internacional que deja su retirada.

Tras la sorpresa inicial de la elección de Donald Trump como presidente de Estados Unidos, Canadá se apresuró a montar una ofensiva diplomática, política y económica para ganarse el favor del nuevo inquilino de la Casa Blanca.

El primer ministro canadiense, Justin Trudeau, modificó su gabinete para confrontar la nueva realidad y ordenó a sus ministros que establecieran lo antes posible vínculos con los principales actores del nuevo Gobierno de EU.

El principal objetivo era garantizar que las amenazas de Trump de romper el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), del que forman parte Canadá, México y Estados Unidos, no se transformasen en realidad.

Y en el peor de los casos, que Canadá no se convierta en otra víctima de la retórica de Trump, como había sucedido con México.

Los viajes a Estados Unidos de los ministros de Trudeau, y del propio primer ministro canadiense, se multiplicaron rápidamente y, de momento, la ofensiva ha funcionado: Trump prácticamente se ha olvidado de Canadá y presume en público de su buena relación con Trudeau.

Pero ahora, casi seis meses después de la llegada de Trump a la Casa Blanca y ante el aislacionismo que domina en Estados Unidos, Trudeau ha dado nuevas órdenes a sus ministros, está vez para distanciarse de las políticas internacionales de su socio y, en algunos casos, para llenar el vacío creado.

En cuatro días, el Gobierno canadiense ha emitido tres nuevas líneas de política exterior, defensa y derechos humanos que se enfrentan directamente con el entramado político que los republicanos y Trump están empezando a armar en Washington.

Y no es coincidencia que Ottawa haya emitido sus nuevas políticas poco después de que Trump concluyera su primer viaje al extranjero en el que atacó a sus socios de la OTAN, socavó la alianza militar al no expresar su apoyo al artículo 5 de mutua defensa y evitó cualquier crítica a la monarquía saudí.

El pasado martes, la ministra de Asuntos Exteriores de Canadá, Chrystia Freeland, presentó un nuevo ideario que guiará la política exterior del país con el objetivo de reforzar el “orden multilateral” mundial, una de las principales víctimas de las nuevas políticas de la Casa Blanca.

Así que ante el aislacionismo estadounidense, Canadá “trabajará con otros pueblos y países que comparten nuestros objetivos”, entre los que Freeland nombró el multilateralismo, la alianza con Europa y la OTAN, el libre comercio y la promoción de los derechos de las mujeres.

Y aunque Freeland agradeció a Estados Unidos la contribución que ha realizado en las últimas décadas a la paz y estabilidad mundial, la nueva política exterior ha sido calificada por comentaristas políticos del país como una “declaración anti-Trump”.

El miércoles le tocó el turno al ministro de Defensa canadiense, Harjit Sajjan, de concretar el aspecto militar de la nueva política exterior del país.

Sajjan anunció un incremento del 70% del gasto militar de Canadá en los próximos años para reducir la dependencia de Ottawa de Estados Unidos en temas de defensa.

Sajjan explicó que “si queremos ser serios sobre el papel de Canadá en el mundo, tenemos que ser serios sobre la financiación de sus fuerzas militares” así que en el periodo 2026-2027, Canadá destinará un 1.4 % de su producto interior bruto (PIB) a gasto militar frente al 1.19% actual.

Y el viernes la ministra de Desarrollo Internacional, Marie-Claude Bibeau anunció una nueva política de ayuda internacional “feminista” porque “Canadá cree que avanzar hacia la igualdad de género y promover la igualdad de derechos de mujeres y niñas es la forma más eficiente de reducir la pobreza”.

“Lo que es más, Canadá cree que la sociedad es más próspera, pacífica, segura y unida cuando los derechos de las mujeres son respetados y las mujeres son valoradas y empoderadas en sus comunidades. Por eso, la igualdad de género será ahora un objetivo y se integrará en toda la ayuda internacional de Canadá”, añadió.